Empieza por cómo se gana
Lo primero que necesita saber un jugador nuevo no es qué hace cada carta, sino qué tiene que conseguir. "Gana quien tenga más monedas cuando alguien llegue al último mercado". Con eso ya puede interpretar todo lo demás.
Después, el turno
Explica qué se hace en un turno, en orden, con un ejemplo real sobre el tablero. Mueve una pieza, roba una carta, muestra qué pasa. Es mucho más eficaz que describirlo. Deja los casos especiales para cuando aparezcan.
Prepara el juego antes de explicar
Nada mata más el interés que ver a alguien destroquelar fichas durante 15 minutos. Ten todo montado antes de sentaros. Si es la primera partida del juego, organiza los componentes en bolsitas o cajitas (tenemos un artículo sobre esto).
Juega la primera ronda "abierta"
Anuncia que la primera ronda no cuenta y que se puede preguntar y rectificar. Quita presión y hace que la gente pruebe cosas. Casi siempre, al acabar esa ronda, todo el mundo quiere seguir "de verdad".
No leas el reglamento en voz alta
Nunca. Léelo tú antes, entiende el juego y explícalo con tus palabras. Si no te ha quedado claro un punto, di "esto lo miramos cuando salga" y sigue. Un jugador que está aprendiendo no necesita el 100% de las reglas para empezar a disfrutar.



